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“Yo no soy tonto”

“Espero que os sea de ayuda esta humilde aportación y que nunca tengáis que pasar por lo que yo pasé. Pongo mi granito de arena: me propuse que esto no debería ocurrirle a nadie mientras que yo pudiera contar lo que me ocurrió”.

Esta es la historia de una mujer que fue al banco para firmar una hipoteca y le obligaron a contratar un seguro de Vida. Nuestra protagonista pagó puntualmente durante 12 años el seguro y la hipoteca hasta que quedó embarazada y, por esas esquivas circunstancias de la fortuna, recibió una incapacidad permanente.

Entonces, intentó cobrar su seguro. Fue al banco y, tras esperar una semana, le comunicaron que su póliza no cubría la incapacidad permanente total ni la absoluta.

Ella recordó sus 5 meses de hospital luchando entre la vida y la muerte y los 12 años de sacrificios para pagar la hipoteca y el seguro. Enfadada dio de baja su seguro y el del marido. ¡Error! porque perdieron todos sus derechos. El banco dejó de ser amable y ellos afrontaron cientos de problemas para volver a contratar otra póliza.

El consejo que nos deja esta historia es que solo hay que confiar en los verdaderos expertos, nosotros: los Corredores de Seguros. Antes de firmar hay que leer el contrato, revisarlo y, sobre todo, entenderlo que es para lo que estamos.

Te recordamos que:

  • El banco NO te puede obligar a contratar un seguro de Vida, pues la ley te dice que lo puedes contratar con quien te plazca.
  • Comprueba si el beneficiario es el banco o tu familia.

Puedes cambiar tu póliza. Nadie te ata eternamente.