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“Vivimos de esto, cómo te venga un año que no cojas”

Ningún seguro del mundo indemnizará a un bar cuando los clientes no entren por la puerta para tomar sus consumiciones. Sin embargo, los agricultores españoles tenemos un sistema de seguros agrarios que compensa las pérdidas cuando se tuerce la climatología.

El año pasado, las heladas, las tormentas y la sequía destrozaron cosechas enteras de uva para vino, cereales, olivos… Las aseguradoras calculan indemnizaciones por valor de 725 millones de euros, un 46% más que el año anterior y el segundo pago más caro de la historia del seguro agrario en España.

Afortunadamente, nuestro sistema está consolidado tras 36 años de historia. Ha podido más que las crisis económicas y, hoy, sirve de modelo a países tan avanzados como Estados Unidos o Alemania. Cubre, prácticamente, todas las situaciones que puedas imaginar…

“Lo asegurable no es indemnizable”

El invierno coincide con la recolección de la oliva. Es el momento para planificar cómo asegurar tus cosechas. Normalmente existen 2 tipos de seguros agrarios: el de Terceros (cubre incidencias básicas como el pedrisco) y el Todo Riesgo (para cualquier adversidad climatológica).

Una aclaración…

Las pólizas agrarias NO son caras, NO son enrevesadas y NO son difíciles de cobrar si cuentas con nuestro asesoramiento.

Los agricultores españoles han modernizado sus explotaciones e invierten (NO gastan) en seguros. Así garantizan sus ingresos anuales y rompen la vecera (años de altas producciones con otros de malas).

Dicen los agricultores asegurados:

“Claro que compensa”.

“Vivimos de esto, como te venga un año que no cojas…”

“Te da seguridad”.