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“Fue bastante estúpido. Tenía que comer con la mano izquierda”

Enrique Iglesias estaba actuando en un concierto en México cuando agarró con la mano un dron que grababa imágenes sobre el escenario. Las hélices le cortaron 2 dedos que precisaron una intervención quirúrgica.

“Me rompí el hueso y no tengo sensación en la punta del dedo medio. A lo mejor no debería hablar de esto, pero me resultaba imposible hacer cosas tan estúpidas como ir al baño y limpiarme”.

Los drones han irrumpido en nuestra vida para quedarse. Los usamos para trabajar y para disfrutar. No son un juguete. Quienes saben de esto nos recomiendan volar de día (por visibilidad), con un clima adecuado (si no, podría desestabilizarse), manteniéndolo al alcance de la vista y lejos de zonas prohibidas (lugares masificados, aeropuertos, bases militares).

Para trabajar con un dron deberás estar registrado en AESA (Agencia Estatal de Seguridad Aérea), titularte como pilot@ de drones, obtener un certificado médico y contratar un seguro.

Los secretos del seguro de drones

Incluye la Responsabilidad Civil que indemnice los perjuicios materiales y personales que pueda causar el aparato a terceros. Algunas aseguradoras agregan daños propios del dron y de uso.

¡Atento! Tu póliza solo cubrirá:

  • Los vuelos legales (no negligencias).
  • Es personal, va a nombre de cada usuari@. Una persona puede tener un solo seguro y manejar varios drones. Varias personas que utilizan un mismo dron deberán contar con un seguro cada una.

Los drones de uso doméstico no están obligados a disponer de un seguro, pero el sentido común y la tranquilidad nos invitan a contratarlo.