“Al pan, pan y al vino, vino”

Es verdad, entender un seguro es muy complicado. Tres de cada cuatro personas piensan que los productos de las aseguradoras son difíciles y que todas ofrecen lo mismo… Y no es cierto.

Piensa por ejemplo en tu seguro de Hogar que, en la mayoría de las ocasiones, nuestra casa es el patrimonio más importante que tenemos. ¿Y qué hacer? ¿estudiar un contrato que casi tiene más páginas que un libro para indicar que cubre y qué no? ¿No sería más fácil que lo haga alguien por nosotros que conoce todos los productos del mercado, además de los pros y contras de ellos?

A buscar, comparar y seleccionar las mejores opciones para ti nos dedicamos nosotros, tu correduría de seguros de confianza.

Cuando vas por libre, resolver un siniestro (accidente, percance, desgracia) y que la compañía te pague la indemnización pactada, puede convertirse en una pesadilla. Llamarás a un 902 y te atenderá cada vez un operador, pelearás con un perito y esperarás a ver qué pasa.

Hace 100 números (100 meses), nos decidimos a editar nuestro boletín “Más vale prevenir que lamentar” con un doble objetivo:

1.- Traducir al lenguaje coloquial los intríngulis del seguro (un contrato con derechos y obligaciones muy enrevesado).

2.- Y explicarte que desde nuestra Correduría permanecemos a tu lado durante toda la vida del seguro: desde que decides buscar para contratar hasta que cobras la indemnización, en caso de siniestro.

Queríamos llamar “al pan, pan y al seguro, seguro”. Confiamos en haber acertado.