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Crispín, me voy al Gym

En 1976 Gary Gilmore robó y asesinó a 2 personas en Estados Unidos. Fue condenado a muerte frente a un pelotón de fusilamiento. Antes de que le disparasen dijo: “Let´s do it” (“hagámoslo”).

Una década después Nike no acababa de despegar como marca deportiva. Su agencia de publicidad encontró inspiración en la despedida de este asesino y grabó un spot con un corredor de 80 años y una coletilla al final que decía: “Just do it” (“solo hazlo”). El lema aún perdura y algunas personas lo recuerdan cuando entran al gimnasio.

De enero a mayo, se disparan las búsquedas en Google relacionadas con la salud, el fitness y la belleza. Queremos cumplir los propósitos de año nuevo y estilizarnos para la “operación bikini” de Semana Santa. Y nos apuntamos al gimnasio con ese objetivo, pero y… si te lesionas pedaleando en bici o con las pesas, ¿quién se hace cargo?

La respuesta correcta “depende de si la máquina falló o no. Porque si no funcionaba adecuadamente, es responsabilidad del gimnasio. Cuando el tobillo se torció porque pisaste mal, el error fue tuyo”.

En cualquier caso, casi todas las Comunidades Autónomas exigen un seguro de Responsabilidad Civil previo a la licencia de apertura del negocio. Y por tanto la RC del Gimnasio será quien asuma los daños que se puedan causar a terceras personas.

Para incrementar la tranquilidad y seguridad de quienes tienen un gimnasio, también suelen contratar un Seguro de Multirriesgo. Incluyendo incendio, gastos de reconstrucción, maquinaria, daños por agua… Así la mala suerte nunca se ceba en sus negocios.

¿Ya te has apuntado al Gym? ¿A qué esperas? Según un estudio de la revista Current Biology ir regularmente al gimnasio potencia la memoria.