Existen seguros extrovertidos, rebeldes, astutos y sinceros.

Vuelves a casa, a tu rutina tras unos días de descanso navideño y… ¡Horror! Te dejaste un grifo abierto o ¿fue el vecino?

En España, se producen más de 800 incidencias por hora en viviendas (según datos de UNESPA). Por suerte, muchos de los percances están incluidos en el seguro de Hogar que cuida de tu casa, la mayor inversión que acometemos en nuestra vida y una de las mayores fuentes de gastos de nuestra economía.

Los seguros del Hogar están para proteger nuestra economía en la medida de lo posible cuando sufre algún fuerte impacto con relación a un posible siniestro, pero también suelen ser de los seguros que más dudas plantean a los consumidores, ya que cuentan con numerosas coberturas, pero también con una interminable lista de limitaciones que pueden provocar percances que pensábamos incluidos en nuestra póliza y luego no es así.

Existen muchos tipos de seguros: extrovertidos (mucha palabrería y pocas coberturas), rebeldes (con garantías excepcionales e inútiles), astutos (parece que protegen hasta que ocurre un percance) y sinceros (coberturas precisas, que sirvan para los intereses reales para los que fueron contratados).

Para evitar que tomes decisiones erróneas hay que aplicar el sentido común: ser conscientes de qué es lo que necesitamos, cuál es nuestro presupuesto, y a qué estamos dispuestos a renunciar y a qué no. Por eso trabajamos contigo para analizar algunas de las coberturas más importantes y, sobre todo, los pros y los contras de algunas de las compañías que ofrecen los mejores seguros para el hogar. La póliza perfecta no existe, pero sí existe un seguro adecuado para cada necesidad. Por eso, nuestro objetivo es elegir el que mejor cumpla con tus necesidades, se ajuste a tu presupuesto y cuente con las coberturas que realmente necesitas.

Conseguimos tu mejor programa de seguros de forma que tengan los costes ajustados, sean eficientes, sólidos y estables para el futuro.