“En seco o en mojado por San Lucas ten sembrado”

Canta la jota navarra:

 

“¿Por qué vienen tan contentos los labradores?

Que cuando vienen del campo, vienen cantando.

Ya vienen de ver el fruto de sus sudores”.

 

Este otoño comeremos alcachofas, cardo, patatas, guisantes, ajos… todo fresco y de la huerta local. Para nosotros, los consumidores, es muy sencillo y barato aparcar el carro de la compra en el súper y llenarlo. 1 kilo de cebollas nos cuesta 1,04 € aunque al agricultor le pagan 0,07€ (14 veces menos). Plantó a finales de agosto y ha regado, abonado, sudado mucho y ahora cosechará. Estará contento porque la recolección será abundante. El cielo ha cumplido y no nos ha angustiado con granizo.

 

“Hay un amigo en mí”

Cada año, los cultivos afrontan riesgos climatológicos, plagas, enfermedades y daños de animales como topos o jabalíes. En España, el sector agrícola dispone de los seguros agrarios más evolucionados del mundo. Cuando una cosecha se arruina, las pérdidas las puede asumir el seguro.

Un buen seguro responderá ante un siniestro. De esta forma, gracias al sector asegurador, el sector agrario, puede mantener sus ingresos, sin arruinarse, y garantizar la continuidad de la explotación. Es importante que sepas, que desde nuestra correduría te acompañamos desde que entras por la puerta para estudiar todas tus opciones, según tus necesidades y circunstancias, hasta que, ante la ocurrencia de un siniestro, éste se resuelva.

Como dice el refranero, “este octubre no ha de faltar un buen plato de legumbre”.