“No te digo adiós, sino hasta siempre”

La vida es un regalo que algún día acaba para ti y para quienes amamos. La muerte es parte de la vida. Los asuntos de la vida se resuelven en presente sin dejar temas pendientes que nos abrumarán al final del camino.

 

Nuestros seres queridos permanecen a nuestro lado mientras los recordamos. No los olvides.

 

En el año 2.225 a.C. los egipcios creían que el alma era infinita y buscaba otro cuerpo al morir. Garantizaban el tránsito de este mundo al más allá sin generar deudas para sus familias. Calcularon el precio de fallecer y comenzaron a pagar la cuota del seguro de Momia, en España llamado seguro de Decesos. Hoy lo consideramos un último gesto de amor hacia los que se quedan, ahorrándoles dinero, pero sobre todo evitando molestos y largos trámites burocráticos en un momento tan doloroso.

 

Antes de contratarlo, analizaremos tu situación familiar y personal. Podemos modificar las coberturas en cualquier momento y lo personalizaremos para cubrir lo que tú quieras.

 

«El amor y la muerte se apostaron a ser fuertes; el amor bien luchó, pero la muerte venció”.