Es lo que es; ni más ni menos

Pepe se pasó de listo y aseguró su casa por más dinero del que valía. Sufrió en accidente doméstico, fue a cobrar y la compañía le pagó el valor real que era inferior al declarado. Había contratado un sobreseguro. Pensó que pagando más obtendría mayor indemnización.

Su cuñado Manolo se creyó más listo que Pepe y contrató un infraseguro. Pagaba menos porque había declarado un valor inferior. Cuando tuvo un problema, no pudo arreglarlo porque cobró la indemnización en base al valor que había declarado que era inferior al valor real.

Moraleja de Corredor: Para todos los “cuñaos”, mejor nos consultáis antes.