04/04/2022

¿Lluvia a gusto de tod@s?

Decía Delibes que “si el cielo es alto es porque lo habían levantado los agricultores de tanto mirarlo”. Y tienen sus razones… Las lluvias entran de abril a mayo y salen desde agosto hasta octubre. Para sembrar, la tierra necesita sol y para florecer, agua. Cada estación alimenta su clima.

El agua es una bendición y, si no llega, la invocamos. Las tribus indígenas rezaban plegarias. En algunas regiones de España se colocan 2 cebollas en la ventana más elevada de la casa. Las nuevas tecnologías de geoingeniería nos invitan a sembrar nubes: China rocía yoduro de plata en las nubes para provocar precipitaciones. Es manipulación climática. Aunque sus países vecinos lo llaman “robo de lluvia”.

Llover o no llover y aquí el dilema

Con inundación o sequía, ¿con qué tejado cubres tu explotación agraria o industria alimentaria?

El paraguas más eficaz es un buen seguro (en cultivos y animales). Con él proteges los daños materiales de cosechas, árboles, ganado y negocios, por lluvias, deshielo y desbordamientos. También pueden indemnizar por los accidentes y fallecimientos de personas y animales provocados por el agua.

Además, cuando ocurre una gran catástrofe natural (sequía o inundación) interviene el Consorcio de Compensación de Seguros. Pero ya sabes, siempre es necesario tener contratado el seguro específico. En nuestras oficinas nos encargamos de todo, desde la emisión de tu póliza, hasta la resolución del siniestro.